Estimados colegas,
Muy interesante el artículo de Domingo Abreu.
Actualmente, nuestra frontera con Haití es sujeta de diversas =
intervenciones con proyectos ambientales, que buscan NIVELAR las desigualdades
existentes a ambos lados de la frontera y así REDUCIR la presión sobre los
recursos naturales compartidos.
Hace tiempo se habló de la posibilidad de complementar la RdB Jaragua
--Bahoruco -- Enriquillo, con un área protegida aledaña en territorio
Haitiano.
Luego del desastre ocurrido en Jimaní y Font Verret, se hizo más
evidente la necesidad de gestionar en forma coordinada, especialmente el manejo y
prevención de desastres naturales. La Cuenca del Artibonito, que nace
en el Parque Nacional Nalga de Maco, es de fundamental importancia para
Haití, que depende de este río para consumo humano, riego y generación
eléctrica. En el Parque Nacional Montecristi, estamos viviendo los conflictos
generados por la falta de coordinación entre autoridades haitianas y
dominicanas.
Los estudios de TNC sobre vacíos de representación en el Sistema
Nacional de AP de la RD, han arrojado información de la necesidad e importancia de
establecer áreas protegidas transfronterizas.
Creo que es importante comenzar a legislar sobre este tema e ir
orientando algunos esfuerzos de organizaciones locales en esta línea.
Sería importante conocer qué experiencias existen en este sentido en
el país, por parte de los miembros de este Foro.
Saludos,
Rosa Lamelas
GTZ
_____
Artículo de Domingo Abreu
La conservación transfronteriza
POR DOMINGO ABREU COLLADO
La última edición de grandes libros editados por "Conservation
Internacional", Sierra Madre, Unión Mundial para la naturaleza (UICN),
"The Wild Foundation", "The Internacional League of Conservation
Photographers" y CEMEX, lleva como título "Conservación Transfronteriza, una nueva
visión para áreas protegidas", y parecería que fuera escrito casi
especialmente para nuestro problema fronterizo, cada vez más político y cada vez
más ecológico.
Nos vamos a permitir incluir íntegramente la introducción del libro
preparada por Cemex para esta publicación, y luego algunos textos
interiores que resultan sumamente interesantes para nuestra realidad ambiental y
ecológica.
"Conflictos territoriales, migraciones, guerras por motivos étnicos y
religiosos, enfrentamientos por el acceso a los recursos naturales y su
control son algunas de las sensibles cicatrices que va dejando el hombre
en sus luchas con el hombre por establecer fronteras. Sin embargo, el mundo
natural y sus especies no reconocen límites políticos, y hoy ofrecen
la oportunidad de reconstruir la confianza para promover la cooperación
en el seno de una sociedad sin fronteras.
"La integración entre dos o más países no debe implicar sólo
criterios económicos que privilegien el comercio. Una integración real y
dinámica contiene dimensiones que incluyen lo económico pero que también
están cruzadas por aspectos ambientales y socioculturales. Y es ahí donde
surge la importancia de la creación de parques hermanos, parques
internacionales o parques para la paz, como se ha nombrado a las áreas de conservación
transfronterizas.
"El primero en su tipo fue declarado dentro de esta categoría hace
más de 70 años en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, el
Waterton-Glacier Internacional Peace Park. Sin embargo, estas iniciativas de
conservación han continuado durante siete décadas y cuentan hoy, en todo el mundo, con
alrededor de 200 parques transfronterizos, compuestos a su vez por casi
820 áreas naturales protegidas en 112 países.
"Las iniciativas de conservación transfronteriza destacan la necesidad
del cuidado de la naturaleza, el paisaje y la biodiversidad; no obstante,
sobrepasan la materia ambiental para vincularse con temas de seguridad
nacional, disputas por límites fronterizos, creación de alianzas
entre naciones, y sociedades más productivas y justas. Visto desde esta
perspectiva, la naturaleza se vuelve el eje del análisis, y su cuidado
y protección, las alternativas para la política de desarrollo.
"Cabe mencionar que para Cemex esta obra es un doble motivo de orgullo
debido a que al esfuerzo editorial de más de una década se suma
ahora la participación activa en materia de conservación y restauración que
la empresa, desde hace cinco años, lleva a cabo en la provincia natural
de El Carmen, Coahuila, región en la que, en colaboración con
particulares, instituciones y gobiernos, trabaja para construir un corredor
biológico de 4.5 millones de hectáreas, conformado por áreas protegidas tanto de
México --Coahuila y Chihuahua-- como de Estados Unidos --Texas--. La
importancia biológica y ecológica de esta biorregión ha sido destacada por
"Conservation International" al considerarla una de sus regiones de prioridad global
("Top
Global Priorities") y ubicarla como uno de los 34 "hotspots" o
ecorregiones
terrestres prioritarias, una de las cinco áreas silvestres con mayor
biodiversidad y, finalmente, en la presente obra, como una de las tres
áreas
naturales transfronterizas más ejemplares del mundo".
Evolución del conservacionismo
El presidente y director ejecutivo de "Conservation Internacional",
Meter A.
Seligmann, enfoca cómo ha evolucionado el pensar de los
conservacionistas en
relación con los límites físicos de las regiones que se declaran
bajo
protección.
"Tiempo atrás --escribe Seligmann-- los conservacionistas
reconocieron que
para proteger de manera efectiva la biodiversidad del planeta sería
necesaria una amplia cooperación entre países vecinos. De hecho, al
dar un
vistazo a las prioridades mundiales de conservación identificadas por
"Conservation Internacional" destaca la necesidad de que exista una
cooperación entre países vecinos. De hecho, al dar un vistazo a las
prioridades mundiales de conservación identificadas por "Conservation
International" destaca la necesidad de que exista una cooperación
regional.
De las 34 ecorregiones terrestres amenazadas (hotspots) y las cinco
áreas
silvestres más ricas en biodiversidad que "Conservation Internacional"
identifica como máximas prioridades del mundo, sólo un pequeño
porcentaje se
ubica por completo dentro de territorios nacionales. La mayoría se
comparten
al menos entre dos o tres países. Por consiguiente, el diseño de
estrategias
regionales de conservación es una cuestión de necesidad más que de
conveniencia.
"No obstante, hasta la fecha la mayoría de los esfuerzos de
conservación de
la biodiversidad se han efectuado en los ámbitos nacionales. Desde
luego,
muchos países se han comprometido a hacer lo que les corresponde para
proteger los recursos regionales mediante acuerdos y tratados
internacionales, y muchas organizaciones mundiales han sido importantes
actores en los esfuerzos de conservación del planeta, pero desde el
punto de
vista práctico, los proyectos manejados en forma conjunta por dos o
más
países han sido pocos".
Una nueva actitud para conservar
"Las naciones han comenzado a establecer áreas de conservación
transfronterizas, es decir, parques y otras áreas naturales protegidas
adyacentes a las de los países vecinos. Otro tema, también
importante, es
que las naciones están colaborando a fin de desarrollar planes de
manejo
conjuntos para esas áreas naturales, a pesar de que están separadas
por una
frontera internacional. En algunos casos, los controles fronterizos han
sido relajados para que los vigilantes de los parques puedan pasar
libremente de un país a otro, siempre y cuando permanezcan dentro de
los
límites del parque. Esta tendencia ha ido cobrando fuerza y el
establecimiento de áreas de conservación transfronteriza está
alcanzando una
escala sin precedentes. Estamos entrando en una nueva era de
conservación y
abriendo las puertas a una interesante gama de posibilidades de
colaboración
internacional para la protección de la biodiversidad y muchos otros
aspectos.
"Desde el punto de vista de la biodiversidad, las áreas de
conservación
transfronterizas ofrecen muchas ventajas. La primera y de gran
importancia
es que se prestan para una estrategia de conservación más eficaz y
orgánica,
lo que asegura que la protección no termine en la frontera nacional
cuando
el ecosistema se extienda mucho más allá de los límites
políticos. También
ofrecen la posibilidad de realizar un manejo más eficiente al
permitir, por
ejemplo, que las instancias encargadas de las áreas naturales
protegidas
compartan recursos escasos y eviten la duplicación de ciertas tareas.
Beneficios ajenos a la biodiversidad
"Las áreas transfronterizas generan, asimismo, algunos beneficios de
vital
importancia ajenos a la biodiversidad. Pueden facilitar la solución de
disputas territoriales prolongadas y contenciosas entre países, ya que
son
una manera atractiva de llegar a un acuerdo conciliatorio. Del mismo
modo,
ayudan a las naciones a reconciliarse después de los períodos de
conflicto.
"Si son diseñadas de manera cuidadosa, estas áreas pueden tener
repercusiones sociales de largo alcance, lo que permite a las
comunidades
locales y los grupos étnicos volver a atener voz y voto en cuanto al
manejo
de sus tierras ancestrales. En algunos casos, las áreas naturales
protegidas
transfronterizas han propiciado el reencuentro de comunidades que
estuvieron
separadas durante décadas por una frontera internacional trazada en
forma
arbitraria. Otro aspecto de gran importancia es que las áreas de
conservación transfronterizas, que suelen ser muy extensas, puedne ser
la
clave para el mantenimiento de servicios ambientales esenciales, como la
protección de cuencas hidrológicas.
"En otras palabras, estamos descubriendo que las áreas de
conservación
transfronterizas pueden tener el mismo efecto transformador, pero a una
escala internacional, que las áreas naturales protegidas en los
ámbitos
nacionales; es decir, ayudan a crear un paisaje más coherente y
funcional, y
permiten aprovechar la integridad ecológica del área para impulsar
avances
políticos y económicos".
Nearby Sat Feb 24 08:01:43 2007
Este archivo fue generado por hypermail 2.1.8 : lun 19 mar 2007 21:01:34 AST AST